viernes, 29 de noviembre de 2024

A CIENTO NOVENTA AÑOS DE LA MUERTE DE FRIEDRICH SCHLEIERMACHER (1768-1834)

 

  

     Fue un filósofo y teólogo alemán. Exponente del pensamiento romántico alemán, especialmente en su orientación filosófico-religiosa. Es considerado como el iniciador de la hermenéutica filosófica. Entre sus obras cabe citar: “Discursos sobre la religión” (1799) y Monólogos (1800).

Religión y Romanticismo

El hombre es un ser en relación, el mismo funcionamiento de la mente hace que desde la más tierna edad el niño primero se separe de la naturaleza y se vea a sí mismo como un individuo, y segundo que busque relacionarse con lo que lo rodea, sea su entorno natural o social. Por supuesto, a través de un proceso de socialización al niño le van transmitiendo los esquemas de una religión moral, sin embargo, permanecerá en él una vaga reminiscencia del sentimiento de estar unido con la Totalidad cuando se encontraba en medio del seno materno. 

       Esta sensación despertará durante el resto de la vida del individuo un anhelo constante, una búsqueda incansable de algo impreciso, un deseo impenitente de encontrar los lazos que lo conduzcan a la fuente desde la cual se expande maravillosamente la totalidad del mundo natural y social. Esta melancolía y este camino de retorno al hogar perdido, es lo que constituye a la aventura de la Religión.

 (Extracto de "Robert León Helman. Una mirada hacia el infinito. Ensayo sobre el pensamiento moderno).

jueves, 14 de noviembre de 2024

INTRODUCCIÓN A "DEL PASADO AL FUTURO Y DEL FUTURO AL PASADO. ENSAYO SOBRE EL DEVENIR DEL HOMBRE"

 

   Una increíble aventura ha venido desarrollando desde hace miles de años la humanidad, es una historia que la interpretamos desde el presente, y es a su vez desde el presente que podemos imaginar el futuro. En el presente siempre estará el fundamento de todo lo que podamos elucubrar, el presente es la luz para comprender las imágenes que desde nuestra mente y nuestra cultura proyectamos como pasado o futuro[1].

     Esta aventura humana no necesariamente debe ser interpretada bajo una visión lineal del tiempo (como en el cristianismo y el modernismo), lo que nos daría una Historia de la humanidad, también puede ser interpretada bajo la óptica de una visión orgánica y circular, que conjugue recursivamente el pasado y el futuro, desde el presente[2], como adelantamos más arriba.

     Entonces, queremos seguir hablando de “historia”, pero así, con minúscula, una que describe el paso recurrente de un pasado hacia un futuro desde el presente, la vivencia de la historia como organismo desde el aquí y el ahora, desde la recursividad del pensamiento y la intuición.

     La historicidad que aquí proponemos sólo es posible en la medida en que se presente como conocimiento estético, liberado de las cadenas de un sujeto sometido al principio de razón[3], propio de la modernidad, que pretendió paralizar con sus categorías mentales tanto el pasado como el futuro.

     En el contexto del pensamiento moderno, las preguntas acerca de la Historia surgieron cuando la doctrina cristiana del pecado original dejó de ser la respuesta para el problema del mal en el mundo y fue la sociedad y su organización la que empezó a cargar con esta renovada culpa. Se hacía entonces necesario transformar la sociedad para eliminar el sufrimiento y esta transformación no se hacía sino a través de la historia[4].

     Las preguntas principales que queremos hacernos son ¿cómo se ha abordado el problema del sufrimiento a lo largo de la historia? ¿y cómo podríamos abordarlo en el futuro?

      Para responder a esta pregunta dividiremos el flujo temporal en pasado, presente y futuro.

A modo de marco teórico

Nuestras reflexiones se enmarcan teóricamente en un paradigma voluntarista moderno, de la que se desprenden las teorías filosóficas generales de los alemanes Arthur Schopenhauer y Friedrich Nietzsche.  Desde Schopenhauer[5], la voluntad es el fundamento metafísico que se expresa en el mundo como representación o conocimiento, y dentro de este despliegue de la voluntad por supuesto está también la historia.

A modo de marco metodológico y analítico

Hemos separado nuestro abordaje en tres espacios temporales, pasado, presente y futuro. En el pasado hemos ubicado reflexiones sobre las sociedades arcaicas, agrarias y modernas; en el presente hemos pensado sobre el mundo actual, ultramoderno, informacional, posmoderno, o como queramos llamarlo; mientras que en el futuro hemos expuesto ideas sobre las situaciones de crisis y las posibles reformas que nos permitirían abordarlas.

     Nuestro análisis busca caracterizar a las formas principales que ha tomado la sociedad y la cultura en el mundo (arcaica, rural, moderna y ultramoderna), no precisamente buscando en ello tomar a la idea del progreso o la de la evolución como explicación del cambio socio-cultural, económico o político, pero si buscando en ello las pistas para comprender el contexto en el que algunas personas, los llamados místicos, han podido romper el cerco social y regresar al hogar perdido, la naturaleza. El camino de regreso puede ser distinto en cada tipo de sociedad, pero la fuente originaria a la que se anhela retornar siempre ha sido la misma.

A modo de marco contextual

Podríamos decir que desde la década de los noventa del siglo XX el Paraguay ha dejado de ser una “isla rodeada de tierra” (como decía Roa Bastos) o “La China sudamericana”, para integrarse ya al mundo, en especial gracias a las tecnologías de la información y la comunicación, y a un intenso proceso de urbanización; en tal sentido, las grandes problemáticas y crisis por las que atraviesa el mundo cada vez tienen mayores implicancias en el intento de comprender a la sociedad y a la cultura paraguaya, y ciertamente, siempre lo han tenido, pero hoy pareciera que más, porque tienen una mayor resonancia en una cotidianeidad mucho más marcada que antes por el avance del mundo ultramoderno.


Enlace al libro completo: 

https://drive.google.com/file/d/1YdLPYHouc4ZwcMj5pYmTiAXeSf0jRhjn/view



[1] (Croce, 1917/1955); (Collingwood, 1921/1970); (Roldán, 1997, pág. 188); (Reale & Antíseri, 2010, págs. 197-198). Por supuesto, no queremos caer en el “historicismo absoluto” de un Croce o un Collingwood, sino considerar a la historia desde una crisis de los fundamentos (León Helman, 2013/2022, págs. 24-26); (León Helman, 2015/2021, págs. 11-13)

[2] Con los debidos ajustes podríamos asociar esto con el “círculo hermenéutico” del George Gadamer. Pero ¿Acaso Gadamer niega la modernidad? No la niega precisamente, pero si se encargó de preparar el terreno para poner en cuestión la visión de mundo moderna (llevada adelante, por ejemplo, por uno de sus discípulos, Gianni Vattimo (1985/1990)).

[3] (Schopenhauer, 1819/1957)

[4] (León Helman, 2013/2022, págs. 16-19)

[5] (Schopenhauer, 1819/1957)

jueves, 24 de octubre de 2024

A DOSCIENTOS AÑOS DE LA MUERTE DE JOHAN FICHTE (1762-1814)

 

   Fue un filósofo alemán. Se constituye en uno de los principales exponentes del llamado idealismo alemán. Ahora, habría que matizar su posición teórica, porque desde su obra “Discursos a la nación alemana”, revela también una especie de voluntarismo, que posteriormente será mejor desarrollado por Schopenhauer.

     Discípulo de Kant, será uno de los primeros en plantear renovados bríos para el pensamiento; extremando las enseñanzas kantianas enseñará que de un Yo puro y absoluto se despliega como un tejido maravilloso el mundo conocido y el sujeto cognoscente, el tejido del el no yo y el yo.

     Entre sus obras cabe citar sus “Discursos a la nación alemana” (1808).

Ideas políticas

Hacia 1808 la sombra de Napoléon Bonaparte había llegado hasta la Prusia de Fichte, quien en ese mismo año escribió un tratado filosófico que su vez parecía una arenga nacionalista, nos referimos a los “Discursos a la nación alemana”. Es posible encontrar en las reflexiones de Fichte ideas que reaparecerán en autores como Friedrich Nietzsche u Oswald Spengler, y que ajustadas, y muchas veces tergiversadas, a nivel político, son distinguibles en los discursos de Bismarck o Hitler.

     De alguna manera, Fichte abandona el formalismo moral kantiano, y afirma como valor supremo a la libertad, que se manifiesta en la acción. Si queremos, a nivel de las ciencias sociales, aquí podemos notar algún germen de los planteamientos de Max Weber sobre la “acción social”; mientras que a nivel filosófico, vemos aquí el brote de un voluntarismo, que Schopenhauer extenderá hasta sus ideas sobre el místico y el genio, mientras que Nietzsche lo tomará en sus planteamientos sobre el super hombre; por parte de Spengler, sostendrá que las culturas decadentes son aquellas que caen en la apatía y el desgano; de esto se desprenderá a su vez la afirmación ajustada de políticos fascistas de que la guerra le devuelve la vitalidad a las naciones  adormecidas por el racionalismo y el individualismo moderno. Podemos notar aquí la proyección de los caracteres más nefastos del nacionalismo: el militarismo y el imperialismo.

      De todas maneras, es necesario no caer en las conclusiones apresuradas de un Lukács, quien en su obra “El asalto a la razón” terminó descalificando a prácticamente todo el flujo del pensamiento idealista y romántico alemán, por haber desembocado en aventuras políticas de carácter fascista, no, el pensamiento alemán, y el de Fichte en particular, constituye una pieza valiosa para comprender la manera en que la modernidad se ha parado frente al problema del sufrimiento humano.

(Extracto de "Robert León Helman. Una mirada hacia el infinito. Ensayo sobre el pensamiento moderno)

miércoles, 9 de octubre de 2024

A DIEZ AÑOS DE LA MUERTE DE ERNESTO LACLAU (1935-2014)

 

     Fue un filósofo y politólogo argentino. Algunos lo califican como un referente del llamado “post-marxismo”, también, a nivel ideológico algunos lo consideran como un exponente de “la nueva izquierda”.

     Laclau defiende un anti-esencialismo, y desde ahí parte hacia la idea de “construir” un pueblo desde las demandas de sectores sociales heterogéneos. Aquí hay una combinación de Gramsci y el postmodernismo. Por supuesto, el componente postmoderno del pensamiento de Laclau pone en cuestión todo posible planteamiento utópico, que no podría ser interpretado sino como un metarrelato.

     Entre sus obras cabe citar “Hegemonía y estrategia socialista” (1985), “Política e ideología en la teoría marxista” y “La razón populista” (2005).

La razón populista

Planteemos algunas ideas básicas sobre su una de sus obras más conocidas, “La razón populista”. Para algunos podría sonar un poco contradictorio el planteamiento de que detrás del populismo exista precisamente una “razón”, pero ese es justamente una de las cuestiones centrales para Laclau.

      A partir de un análisis bibliográfico Laclau reconoce que el término populismo no posee un referente empírico preciso, es un concepto vago y ambiguo, y justamente por ello algunos estudiosos de la política han desestimado o relegado la investigación sobre el populismo. En cambio, Laclau reconoce este carácter del término, pero sostiene que ello se debe a que el populismo no es un “fenómeno delimitable”, sino una “lógica social”. A través de esta lógica social Laclau pretende explicar la “formación de las identidades colectivas”. A su vez, consideremos que estas identidades colectivas son las que terminan consolidando a la “hegemonía cultural”, que permite la obtención, el control y el aumento del poder político dentro de una sociedad.

 (Extracto de "Robert León Helman. Pensar desde América. Hacia una visión estética del pensamiento latinoamericano").

jueves, 26 de septiembre de 2024

INTRODUCCIÓN A “SOBRE MÁQUINAS Y VIDA. CIENCIAS HUMANAS, RELIGIÓN Y MODERNIDAD”

 

Introducción

     Lo que el lector encontrará en este trabajo es una reflexión en torno al ser humano, basándonos en una investigación de tipo cualitativa interpretativa sobre la primera de sus tres partes, dedicada a la sociedad, la cultura y al Paraguay. El objeto de nuestro análisis es un grupo de escritos filosóficos cortos, aparecidos entre los años 2019 y 2020, que forman parte de la serie de trabajos que llamamos “escritos dispersos”. Y precisamente, uno de los resultados de nuestro estudio es la disminución de esa dispersión de abordajes como consecuencia de la detección de constantes temáticas que describe a esos escritos y que a su vez sirve de punto de partida para sus interpretaciones.

     La elección de esta primera parte para centrar nuestro estudio obedece a que ella posee una mayor representatividad del libro completo, tanto por la cantidad de escritos fragmentarios, como por las coincidencias en las temáticas abordadas.

     Este estudio puede constituirse como un intento de interconectar paradigmas y teorías generales de la filosofía con teorías substantivas asociadas con campos sociales y culturales. Esto a su vez, nos puede permitir acercarnos de una manera más inmediata a la filosofía, ya que las teorías son proyectadas en medio de acciones y pensamientos de la vida cotidiana.

     El objetivo general de nuestro estudio es el de reflexionar sobre el ser humano a partir de este grupo de escritos. Como objetivo específico tenemos el de interpretar una serie de escritos sobre la sociedad, la cultura y el Paraguay de acuerdo a tres ejes temáticos (que fueron los que más frecuencia tuvieron en nuestro análisis de texto): ciencias humanas, modernidad y religión.

A modo de enfoque metodológico y analítico

     En el aspecto metodológico se pretendió llevar adelante una investigación cualitativa interpretativa, valiéndonos de la técnica de la observación documental, en este caso, de una serie de escritos breves referidos a las temáticas de sociedad, cultura y el Paraguay, pertenecientes a los años 2019 y 2020. El procedimiento consistió en extraer de cada escrito breve las temáticas tratadas, para posteriormente establecer un cálculo de frecuencias para determinar cuáles eran las ellas eran las más recurrentes.

       A su vez, luego de obtener las temáticas principales las hemos definido y las hemos asociado en algunos casos con las demás temáticas extraídas, y a su vez, al ubicarlas como subtítulo para el libro se han hecho referencias centrales para identificar al trabajo.

A modo de enfoque teórico

     De acuerdo a nuestro análisis tipológico, las temáticas que han aparecido en mayor número de escritos han sido las siguientes: ciencias humanas, modernidad y religión, que las tomamos como formas de teorías substantivas[1]. Estos términos, entonces, encuentran su significado último desde ideas de Schopenhauer, Nietzsche y Heidegger, agrupadas en una teoría general, basada a su vez en un paradigma filosófico voluntarista.

     A continuación, consideraremos brevemente los términos centrales de nuestro análisis (que son también las ideas que han aparecido con mayor frecuencia).

     Las ciencias humanas, nivel institucional, son un tipo de ciencia que tiene por objeto de estudio la acción humana, y que ha apuntalado el cambio y el orden social en las sociedades y culturas modernas. Al formar parte de la institución educativa de una sociedad, cumple la función de mantener, traspasar y recrear de una generación a otra los valores y las pautas de comportamiento de la sociedad moderna.

      Así como las ciencias naturales, desde el siglo XVI se constituyeron en un medio para la dominación de la naturaleza, las ciencias humanas, desde el siglo XIX han terminado apuntalando el dominio del hombre por el hombre a través de una racionalidad meramente instrumental.

     La modernidad es un tipo de orden social y cultural que surgió hacia los siglos XV y XVI. Los valores defendidos por la modernidad son los que corresponden a la racionalidad. Siguiendo a Max Weber, podríamos decir que existen dos tipos de racionalidad, la formal y la substantiva, pero con la crisis de los fundamentos, la que ha prevalecido en el mundo ha sido esta última, en especial dentro del sistema económico capitalista y de los sistemas políticos modernos (en la forma de burocracia). La modernidad a través de su carácter fundamental, la racionalidad, estimula a un pensamiento constante, lo que viene de la mano con un sufrimiento constante, que se expresa en las situaciones de crisis en la que el mundo de hoy se encuentra: la degradación ambiental, las dificultades de la convivencia y la desintegración moral del individuo.

     La religión puede ser entendida desde tres dimensiones: moral (en forma de doctrinas), cognoscitiva (en la forma de creencias) y contemplativa (como no acción). Las dos primeras conectan a la religión con los sistemas social y cultural de la acción humana, mientras que la tercera, la remite a la experiencia estética y mística.

        En cuanto comunidad de personas (en grupos o iglesias) la religión forma parte del sistema social; en cuanto institución que alberga en su seno personas con distintos roles, que encuentran consistencia desde pautas de comportamiento y valores, es un componente del sistema cultural.

A modo de enfoque contextual

     La tapa del libro nos muestra un trabajo de Marcus Cornelius Escher, en donde aparecen distintas perspectivas que van modificando nuestra manera de interpretar los sucesos de la sociedad y de la cultura. Esto sucede cuando las sociedades tradicionales entran en procesos de crisis y se orientan hacia una modernización que termina alterando los valores y pautas de comportamiento que antes le daban sentido a la existencia del hombre que vivía predominantemente en medio de espacios agrarios.

     Este libro es el tercero de la serie de “escritos dispersos”, que empezamos a elaborar desde el año 2013 (cuando terminamos con la serie “cosecha de pensamientos”), y abarca, como ya se dijo, escritos fragmentarios de los años 2019 y 2020, años en los que el autor llevó adelante la profundización en temáticas asociadas con la teoría sociológica, en este caso, conjugadas con planteamientos filosóficos que permitían orientarlas hacia reflexiones sobre los fundamentos y sobre las implicancias del conocimiento científico dentro de la sociedad y la cultura. 

 

 Enlace al libro completo:

https://drive.google.com/file/d/1mK2toxd0fl6ODT45GsMbPw7k1UFt6l-N/view

 

 

 



[1] Con teorías substantivas queremos referirnos a canales teóricos más cercanos al mundo empírico, lo que nos ayuda a direccionar hacia marcos particulares nuestros marcos más globales, como las teorías generales y los paradigmas filosóficos.

miércoles, 11 de septiembre de 2024

A DIEZ AÑOS DE LA MUERTE DE HUMBERTO GIANNINI (1927-2014)

 

      Fue un filósofo chileno. Puede ser considerado como perteneciente a la generación del 50 del pensamiento latinoamericano. Plantea una filosofía de lo cotidiano. Entre sus obras cabe citar: “Desde las palabras” (1981), “La reflexión cotidiana” (1987), “La experiencia moral” (1992), “Del Bien que se espera y del Bien que se debe” (1997). Recibió fuertes influjos del pensador italiano Enrico Castelli (1900-1977).

      Al modo de una especie Foucault latinoamericano, plantea la necesidad de llevar adelante excavaciones sobre todo aquello que pensamos y hacemos, hasta llegar a un suelo preciso, la “experiencia común”[1]. Notablemente, esta capa común es la que da base a la construcción tanto de la sociedad como de la individualidad. ¿Cómo se logra esto? Luego del direccionamiento hacia los fundamentos, es decir, luego del trabajo arqueológico en la búsqueda de aquella “experiencia común”, el autor apela a un enfoque fenomenológico para describir cómo se va estructurando, la sociedad, la cultura y la individualidad a partir de este suelo de la experiencia común. Este estudio fenomenológico se va enfocando en espacios separados por límites fronterizos, que hacen a los distintos componentes de la sociedad y la cultura.

     En el contexto del pensamiento paraguayo, César Zapata (de origen chileno) toma ideas de Giannini para explicar aquello que llama “el acto filosofante”.

(Extracto de "Robert León Helman. Pensar desde América. Hacia una visión estética del pensamiento latinoamericano")



[1] (Zapata, 2019, pág. 20)

jueves, 8 de agosto de 2024

A CINCUENTA AÑOS DE LA MUERTE DE AUGUSTO SALAZAR BONDI (1925-1974)

 

     Fue un filósofo peruano. Podemos ubicarlo dentro de la generación del cincuenta dentro de la filosofía latinoamericana. Estudió en México, en donde recibió el influjo intelectual del español José Gaos y del mexicano Leopoldo Zea. Su obra más conocida lleva el título de “¿Existe una filosofía en nuestra América?”; también cabe citar otras obras como “Dominación y liberación” o  “La educación del hombre nuevo”. En el campo político en 1956 fundó en el Perú, junto a otros intelectuales, el “Movimiento Social Progresista”, orientado ideológicamente hacia una social democracia.

     Propone a su manera una filosofía de la liberación, basándose en postulados marxistas y fenomenológicos. Sostiene que no existirá una filosofía propia de Latinoamérica mientras no se concrete una transformación de las bases económicas, que cree son el foco de discursos ideológicos y de la dominación imperante en la región.

     Para Salazar Bondi el pensamiento filosófico latinoamericano era una mera imitación del pensamiento de los países centrales, no había nada de original en medio de los afanes intelectuales de los pensadores de nuestra región.

(Extracto de "Robert León Helman. Pensar desde América. Hacia una visión estética del pensamiento latinoamericano").