lunes, 20 de junio de 2016

PENSAR DESDE AMÉRICA. HACIA UNA VISIÓN ESTÉTICA DEL PENSAMIENTO LATINOAMERICANO.


 INTRODUCCIÓN



   La historia de la filosofía latinoamericana también revela una vida espiritual, que la asumimos no en un sentido meramente teórico, sino también estético.  Con  ello, estamos invitando al goce espiritual a través del recorrido de este aventurado ensayo (como todos los que ya hemos escrito).

   Es bien sabido que cuando la filosofía empezó a incursionar en el ambiente cultural latinoamericano, ella contaba ya en occidente con más de veinte siglos. Sin embargo, creemos que desde el momento en que la filosofía hace presencia en la cultura de los pueblos americanos y es utilizada por los pensadores de esta parte del planeta para tratar de comprender el mundo, comienza la vida peculiar de esta historia filosófica continental.



  Una y otra vez se podrán proponer objeciones para el método orgánico de periodización histórica que utilizamos para desplegar nuestras reflexiones, pero debemos insistir aquí, que buscamos en la escritura antes que nada el goce del pensamiento, y si para lograr ello debemos seguir ciertas recetas (dictadas desde el espíritu  romántico del siglo XIX), no dudaremos en sacrificar aspectos formales para lograr nuestro cometido.

   Esta periodización está condicionada por los desarrollos históricos, culturales y sociales de los pueblos latinoamericanos, de aquí que cuando hablamos de filosofía latinoamericana necesariamente necesitamos establecer cruces con disciplinas de las ciencias sociales, de una manera aun más pertinente que cuando hablamos de la filosofía occidental a grandes rasgos.



   Consideramos que es controvertido hacer diferenciaciones entre la filosofía “en” Latinoamérica y la filosofía latinoamericana en cuanto tal. La filosofía desarrollada en Latinoamérica, no importa cual corriente, lleva necesariamente los condicionamientos que le otorgan la cultura y la sociedad del filósofo que la cultiva, por más que la corriente llevada adelante tenga orígenes europeos o norteamericanos. En tal sentido, las principales vertientes de la filosofía latinoamericana (americanista, historicista, liberacionista) no ensombrecen las posturas más asociadas al pensamiento europeo en general, que también fueron cultivadas de manera peculiar por los intelectuales latinoamericanos (por ejemplo el positivismo).


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lunes, 23 de mayo de 2016

VIVIR, CANTAR, MORIR. LETRAS Y COMENTARIOS A COMPOSICIONES MUSICALES


INTRODUCCIÓN

 

   La vida es un constante proceso de muerte, pues en alguna medida todo nuestro pasado representa a todo lo que ya hemos muerto. Y en medio de esta danza entre la vida y la muerte, uno puede decidir hacer una apuesta por el cultivo del espíritu, que nos proporciona placeres espirituales que nos permiten soportar las innumerables miserias de la existencia.

   Y desplegando este afán es que nos hemos embarcado en la aventura de las composiciones musicales, guitarra en mano y espíritu al viento...

   Entre todas las canciones podemos notar una dualidad que las caracteriza: unas que muestran motivos de la cultura agraria y otras de la cultura urbana. Estas variantes constituyen como dos mundos musicales que establecen por cada lado ilaciones de temas que en algún punto se encuentran para formar una totalidad compleja[1].

 

   En un marco auto-biográfico, la mayoría de estas composiciones se han originado primero musicalmente, buscando un sonido análogo a otras melodías que nos han llenado de intensidades afectivas, en especial aquellas que recrearan la melancolía junto a matices de espiritualidad. En la mayoría de los casos son composiciones nacidas en la primera juventud (18 a 30 años), por lo cual se revela en ellas la preponderancia de la intuición sobre el razonamiento, una tendencia que con el correr de los años se irá revirtiendo inexorablemente en sentido contrario (en tal sentido, el mismo cultivo de la escritura versificada dejó su lugar a la preponderancia de la escritura en prosa).

 

   Es posible agrupar algunas composiciones en orden a su temática:

-Canciones de tinte patético y urbano: Metáfora de un día gris (3), La loca (21), Perro Sarnoso (24), Ciudad (30), Vivir, pensar, morir (41), Tiempo marchito (42).

-Canciones de tinte existencial: El bandolero (1), En la ocasión (2), Hijos de abismo (5), Marinero (7), Salto al abismo (9), La voz de un anciano (11), Caminando con el tiempo (12), El juego del mundo (13), La cosa misteriosa (22).

-Temas agrario-existenciales: Del ayer mojón (8), Cañaverales (10), Mi patria (23).

-Canciones varias con motivos agrarios: Sólo en ti campo (4), Montes lejanos (6), Rancho desolado (14), Repetir tu nombre  (16), Tarde campesina (25), Va por los campos (32).

-Guaranias con motivos agrarios: 14 de Mayo (33), Pueblito de Ava’i (34), Quisiera volver (35), Cocotero (36).

-Temas varios: Tu cara de niña (15), Está el profesor (40).
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[1] Aludimos a la idea de complejidad expuesta por Edgar Morin.

lunes, 16 de mayo de 2016

LEER, PENSAR Y ESCRIBIR. ENSAYO SOBRE LOS DESAFÍOS DEL ESTUDIOSO


INTRODUCCIÓN

  

   La actividad intelectual, a pesar de requerir un esfuerzo   constante y una preparación exigente, está repleta de goces que pueden ser estimulados conscientemente desde el conocimiento de principios y normas que lo propicien y lo refuercen.

   Y aquí nos propondremos seguir ambos direccionamientos, la técnica y el goce que nos permita leer, pensar y escribir mejor.

   La lectura, el pensamiento y la escritura se alimentan recursivamente, es decir, el punto de partida de toda actividad intelectual integral, la lectura, se despliega en el pensamiento, da sus frutos en la escritura, y vuelve a sus raíces, la lectura (una lectura que al ser aquella que uno mismo ha escrito se potencia aun más).

   A medida que las lecturas se van amontonando, en especial en tiempos de la juventud, uno va encontrando en sí mismo un mejor terreno para sembrar como pequeñas semillas la actividad del pensamiento, para luego esperar la gratificante cosecha de la escritura. Siguiendo con la alusión a periodos de vida, podemos decir que el momento supremo para el pensamiento y la escritura es en la madurez[1]. 

   Decía a propósito de estas cuestiones Francis Bacon: “La lectura hace al hombre completo, la escritura le hace preciso y la conversación le hace ágil”; y suponemos que una persona cultivaba en la lectura y la escritura, en una conversación desarrolla también un pensamiento acorde a su preparación.

 

   En este ensayo seguiremos sosteniendo los valores fundamentales que propusimos en nuestro escrito sobre la auto-ética: ocio, aislamiento, serenidad y cultivo del espíritu[2].

   Valorar al ocio no implica alentar a la mísera haraganería, antes bien, significa incentivar la realización de las actividades más encumbradas del espíritu humano: leer, pensar y escribir. Es indiscutible que necesitamos tiempo para realizar estas actividades intelectuales, tiempo que puede ser mucho o poco, pero que de todas maneras consideramos como tiempo de ocio aprovechable para el cultivo del espíritu.

 

   A grandes rasgos, leer, pensar y escribir constituyen a las actividades que llamamos comúnmente estudiar; y a su vez, siguiendo a Salas Parrilla, se puede decir que cuatro son los factores que condicionan el éxito en los estudios: los conocimientos previos, la capacidad intelectual, las técnicas de estudio y la motivación. Pero aquí queremos separar al cuarto de estos puntos para fijarnos mejor él.

   La motivación, junto a la relajación y a la atención constituyen factores internos que influyen intensamente en el rendimiento intelectual. De ahí que implícitamente, cuando el citado autor alude a la motivación, también hace referencia a la relajación y a la atención. De hecho, poco nos serviría una intensa motivación si es que no podemos concentrarnos ni relajarnos para llevar adelante nuestros estudios o investigaciones.


 
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https://drive.google.com/.../0B1fbaSG6HJjWZ1JER2t.../view...

[1] Precisemos aquí que nos referimos principalmente a la escritura en prosa, pues en la juventud tenemos en su  cenit a la escritura en verso, pues ella es la edad poética por excelencia.
[2] R.L.H. La auto-ética. Reflexiones sobre la vida humana individual. Interiora terrae, Asunción, 2014, p. 28-32.

lunes, 25 de abril de 2016

EL ÚLTIMO DÍA. COSECHA DE PENSAMIENTOS. LIBRO 4 (ED. 2016)


INTRODUCCION[1]

 

  

   Uno de los principales afanes de nuestros escritos es la de “retornar” a través de ellos a esa experiencia maravillosa y rebosante de gozo, que se repetía con frecuencia cuando éramos niños, nos referimos a la experiencia estética. Y asi también, simbólicamente, buscamos retornar a las raíces mismas de nuestras reflexiones, de nuestros afectos y de nuestro modo de escribir, para no perder el contacto con ese destino espiritual que fluye como un calmo arroyuelo de aquellas primeras aventuras intelectuales. Cada una de las doce ediciones de nuestra “cosecha de pensamientos” constituyen esas raíces, o las fuentes de donde manan los flujos de ideas de nuestra visión del mundo, del hombre y la sociedad.

 Mirando hacia atrás, podemos decir que este es un libro boscoso, pues lo escribí estando en el ranchito de 14 de Mayo (Villarrica), aledaño a un pequeño y mágico bosque, o pensando en ese espacio maravilloso, estando en medio de la vorágine de cemento, asfalto y muchedumbre del centro de Asunción.

   Ese fue el único y feliz año en que visitaba la colonia cada 8 días, alentado por el deseo de sacarme de encima una pasión amorosa que me aguijoneaba día tras día. Al cabo de ese año, casi sin darme cuenta, había escrito y leído un montón, y también, casi sin valorarlo en el momento, me metí en un mundo nuevo, en el centro mismo del Paraguay seminal, en medio de las compañías agrarias, con sus chacras silenciosas, sus espesuras verdosas, sus arroyos cristalinos, su gente humilde y serena. De esta forma, huyendo de mí mismo y del mundo pude reencontrarme en lo profundo del suelo de la patria.

 

 

   Acaso la trágica vida humana reclame una “salvación”[2], búsqueda que evidentemente existe en distintas formas, no sólo religiosas, también sociales, políticas, y hasta científicas y filosóficas. Y así, quizá los contenidos del presente libro sean los rastros de una “salvación filosófica”, que sin embargo ya no puede implicar dogmas ni leyes incuestionables. Nuestro suelo está demasiado erosionado como para proclamar verdades absolutas, y así,  lo que tenemos son invitaciones y alientos, para volver a aquel antiguo ideal griego, la “vida teorética”.

 

   Comprender al ser humano, a éste de todos los días, levantado con el látigo del despertador, ansioso entre ardientes embotellamientos, en guerra en el trabajo y en el hogar; a éste de todos los tiempos, creador de los grandes desarrollos tecnológicos y de los más sublimes sistemas de pensamiento, a éste hombre paradójico y complejo desde donde se lo mire, comprenderlo es nuestro atrevido propósito, perseguido quizá desde un atrevimiento juvenil e imprudente, pero con un gozo que rebosa las limitadas cuencas de nuestro espíritu.

   Acaso el desafío de la acción y el pensamiento sea el de ayudarnos a estar parados en un mundo que ha perdido sus fundamentos, que cada día nos obliga a permanecer alertas, para no caer en la corriente inmisericorde de la banalidad y la miseria espiritual.

   Nos posee un afán filosófico, y en tal sentido podemos afirmar que una investigación filosófica no necesariamente se reduce a monografías, tesis de licenciaturas o doctorales, también puede tomar la inocente forma de un aforismo, o de un simple párrafo que relaciona atrevidamente dos líneas de pensamiento.

   En fin, sin pretensiones dogmáticas, la obra simplemente puede ser una oportunidad para continuar con la aventura filosófica, que continuamente nos devuelve la humildad del principiante del saber.

Enlace al libro completo:


 

 

 



[1] Los siguientes escritos han aparecido a lo largo del año 2004, y formaron parte originalmente del libro “Fumando al mundo”, publicado en el 2005. Los comentarios han sido añadidos en el año 2011 y 2012 (señalados con uno y dos asteriscos respectivamente). Nos hemos propuesto agrupar los escritos de acuerdo a las que consideramos dimensiones fundamentales del hombre, la de ser en el mundo, ser con uno mismo, y ser con los demás.
 
[2] Del latín “salus”, sano, salvo, estar entero o parado.

lunes, 18 de abril de 2016

DEL PASIVO AL ACTIVO. ENSAYO SOBRE EL DINERO, LOS NEGOCIOS Y LA ECONOMIÍA


INTRODUCCIÓN

 

   En el mundo moderno (y por extensión también el postmoderno[1]), manejar el dinero no tiene que ver sólo con un medio de poder solventar las necesidades fundamentales o para gozar de la vanidad y el poder, también se relaciona con tratar de hacer de nuestra mísera cotidianeidad[2] una experiencia más tolerable.

   Y esta experiencia tolerable, en medio de un mundo complejo, exige el desarrollo en todas las dimensiones del individuo, como un ser consigo mismo, con los demás y con la naturaleza. Y asi, aunque en este ensayo en gran medida nos ocupemos de la vida económica del individuo, no dejaremos de tener en cuenta (por lo menos implícitamente) las relaciones de las ideas aquí propuestas con los marcos sociales y ambientales.

 

   Schopenhauer dividía los bienes humanos en tres[3]: lo que uno es, lo que uno representa y lo que uno tiene, y en tal sentido, estableciendo una jerarquía entre estos bienes, podemos sostener que “lo que uno tiene” adquiere importancia sólo en la medida en que nos permite cultivar la riqueza espiritual[4], es decir, “lo que uno es”.

   Toda necesidad insatisfecha va a acompañada de distintos grados de dolor, los que su vez terminan con la satisfacción¸ que va acompañada de placer. Pero una necesidad satisfecha siempre es el trampolín para la aparición de otras, que reclaman atención a través del mismo dolor.

 

   En un contexto meramente político, creemos que el conservadurismo constituye la forma ideológica que directamente ofrece mejores condiciones para los negocios, e indirectamente mejores situaciones para el cultivo del espíritu, sencillamente por anteponer el orden, la mesura y el consenso, frente al planteamiento conflictivo y revolucionario de ideologías radicales (sean de líneas socialistas o liberales).

   Consideremos que estamos en un mundo socio-cultural creado por la burguesía, por lo cual, para manejarnos en él con eficiencia debemos atender las pautas de comportamiento del burgués, y ni que decir en el hipotético caso de que alguno pretenda transformar el modo de vida actual (El más grande pensador socialista, Carlos Marx, se convirtió en uno de los grandes intérpretes del mundo burgués-capitalista). Incluso tomando en cuenta lo anterior, es necesario reparar en que el mismo capitalismo sufre distintos grados de transformación a lo largo de la historia, estando en la actualidad, como lo plantean algunos estudiosos, en una etapa fluida y disuelta, por no decir libre y hasta descontrolada. 

   También tengamos en cuenta que en el contexto de costumbres consumistas, la racionalidad propia del burgués (atento a sus libros de contabilidad y  la posibilidad de maximizar sus utilidades monetarias) parece estar en segundo plano frente a la compulsiva necesidad de gastar y consumir “ahora”, para así eludir de alguna manera la tremenda ansiedad que azota al individuo en nuestro tiempo. Vemos así conjugadas a la vez situaciones psicológicas, económicas, sociales y culturales.

 

   Atrevámonos a definir un negocio como cualquier cosa o acto que signifique ganancia o ventaja. Así, podemos notar que nuestra vida en gran medida se trata de un negocio, en donde intercambiamos fuerza de trabajo o bienes (físicos o culturales) a cambio de beneficios o ventajas.

   De todas maneras, en términos netamente económicos, digamos que negocio es “hacer inversiones”. Para lograr esto, como para la gran mayoría de los desafíos humanos, hacen falta desarrollar la inteligencia y la experiencia en los negocios.

   Las inversiones propician el crecimiento del capital, fortaleciendo nuestros activos y sustentando nuestros pasivos. Básicamente, podemos sostener que activo es todo lo que mete dinero en nuestros bolsillos, en tanto que pasivo es lo que lo quita.

   Considerando estas definiciones podemos comprender que los activos puros son las inversiones exitosas, en tanto que bienes como equipos electrónicos, automóviles o inmuebles se constituyen en una conjunción de activos y pasivos en donde generalmente prima lo segundo.

   Ahora, volvemos a insistir en esto, de la triada económica de gastar-ahorrar-invertir, es el tercer factor, en cualquiera de sus formas, el que nos permite aumentar nuestros activos.

 Enlace al ensayo completo:




[1] Cfr. Robert León Helman. Del pasado al futuro (A). Ensayo sobre el devenir del hombre. Interiora terrae, Asunción, 2015, p. 15-17.
[2] Cfr. Robert León Helman. La auto-ética (B). Reflexiones sobre la vida humana individual., p. 12.
[3] Arthur Schopenhauer. El arte del buen vivir. Edaf, Madrid, 1998, p. 41.
[4] Cfr. R.L.H, La auto-etica, ed. cit., p. 31-32; R.L.H. Retorno. Ensayo sobre el problema del hombre. Interiora terrae, Asunción, 2015, p. 22.

miércoles, 13 de abril de 2016

UNA MIRADA HACIA EL INFINITO. ENSAYO SOBRE EL PENSAMIENTO MODERNO


INTRODUCCIÓN

El pensamiento moderno ha sido la base espiritual de una transformación sin precedentes en la historia de la humanidad. Guiado la mayoría de las veces por un afán de superar cuanto límite se interponga en su camino, sea tradición, sea divinidad, sea la naturaleza, sea el hombre mismo, el modernismo se ha hecho algo semejante a una flecha lanzada hacia el cielo, o utilizando imágenes más actuales, una sonda espacial arrojada hacia la inmensidad del cosmos, mas, quedémonos con la comparación que mejor nos satisface, por su relación con dimensiones anímicas y mentales: una mirada lanzada hacia el infinito.

   Hemos vuelto a utilizar nuestro modelo teórico orgánico (nacimiento, juventud, adultez y vejez), con pretensiones antes estéticas que estrictamente históricas; y esto puede tener una justificación en el intento de direccionar el pensamiento por los causes de la historia de las ideas, buscando al mismo tiempo cosechar un gozo que contribuya a mantenernos parados en este teatro de miserias anímicas y materiales, que es nuestra sociedad ultra moderna.

  Pero volvamos a nuestro objeto de estudio, el pensamiento moderno. El modernismo implica un creciente proceso de secularización, que no siempre desemboca en el optimismo hacia las capacidades humanas de eliminar el sufrimiento, como en líneas generales se plantea, pues también existen desde posiciones moderadas hasta las pesimistas.

   Y esta cuestión consideramos importante, porque el mismo pensamiento moderno trae ya las raíces de los desengaños y hastíos asomados con fuerza ya en las décadas finales del siglo XX, y que continúan en nuestro tiempo ensombrecido y trágico. Una expresión de esto lo tenemos en la escena del cuadro de Friedrich que utilizamos como portada de nuestro ensayo, en donde una de las personas que observa el paisaje de lejanías yace en el suelo con signos de mareo y nauseas. ¿Y no es esa otra de las reacciones comunes frente a la modernidad?

   Entonces, en el pensar moderno que esbozamos aquí no buscamos precisamente apuntalar una visión optimista hacia el futuro, sino más bien des-cubrir el barro mísero en el que nos encontramos, y desde el cual, a través de la experiencia estética (no desde la razón, la ciencia y la tecnología) proyectamos la mirada hacia el infinito.
Enlace al libro completo:

lunes, 21 de marzo de 2016

PAISAJES GUAIREÑOS


INTRODUCCIÓN

 

   Todos miramos el flujo del tiempo desde el presente, desde nuestro hoy recreamos el pasado cubierto de nostalgias, si es que en aquellos momentos pudimos probar la caricia de un gozo sublime; y también, desde el hoy miramos el futuro, esperando quizá el advenimiento de los sueños, o simplemente el cumplimiento de nuestros proyectos mientras trabajamos con ahínco.

   Y también asi, accedemos a la obra de uno de los más reconocidos poetas populares de la historia de la cultura guaireña, nos referimos a Patrocinio Morínigo. La escritura del maestro constituye la visión de un tiempo que se va de nuestras manos caprichosamente, un tiempo en que el arte era el emblema de la gallardía y la honestidad, de los principios morales (en cualquiera de sus formas) y los compromisos con la sociedad.

   Hoy nosotros, hombres de una cultura podrida, nadamos en un mar de incertidumbres, por lo cual a veces queremos volver a creer en la solidez y en la verdad de lo que conocemos y hacemos. Pero ya no podemos, bajo nuestros pies fluyen los residuos de nuestros intentos por poner cercos a la avalancha de banalidad y de atolondramiento. Ya no es tiempo, los frutos se han deshecho en el piso de nuestras desgracias.

   Pero el excremento sirve también de abono para renovados crecimientos, asi que desde las estancias sombrías de nuestra sociedad y nuestra cultura, puede brotar de nuevo la flor prístina del arte, para asi recobrar el mensaje de los antiguos maestros, con un nuevo tono de alegrías y de goces espirituales, el tono puro de la experiencia estética.

   Si, ya no tendremos en nuestras manos una verdad inapelable, ya no nos instalaremos en una realidad firme y segura, pero seremos libres por nuestras propias imposibilidades, ya que los goces estéticos llenarán nuestras vidas y nos mantendrán parados frente al flujo inexorable de los cambios.

   Parémonos entonces, para a ad-mirar los paisajes guaireños, desde las letras de este noble caballero del arte, y asi quizá descubramos un secreto que nos salve de tanta miseria espiritual acumulada.  Quizá volvamos a respirar aquel aliento de las compañías agrarias, quizá volvamos a besar a una bella flor, quizá volvamos a ser felices, con esa inocente fe de los niños, que hace que todo a nuestro alrededor se llene de vida. Quizá…

 

   Por mi parte he elegido algunas narraciones y descripciones (ya publicadas en obras anteriores), de tal modo a lograr un motivador contraste literario (como ya habíamos hecho con Arnulfo Morínigo, hijo del maestro[1]). Asi, al hacer encontrar obras de la madurez de la cultura guaireña, y otras del periodo de vejez, tal vez podamos empezar a intuir este flujo maravilloso, orgánico y estético, que constituye a la cultura guaireña, y por extensión a la cultura toda del Paraguay.

R.L.H.

 Enlace al libro completo:

 



[1] Cfr. Arnulfo Morínigo Paniagua-Robert León Helman. Desde Villarrica hasta Asunción. Colección de poemas. Interiora terrae, Asunción, 2015.