jueves, 10 de septiembre de 2026

INTRODUCCIÓN A "LA IDEA DE LATINOAMÉRICA. ENSAYO SOBRE EL PENSAMIENTO LATINOAMERICANO"

 

Cuando la filosofía europea empezó a incursionar en el ambiente cultural latinoamericano, ella contaba ya en occidente con más de veinte siglos. Sin embargo, creemos que desde el momento en que la filosofía hace presencia en los pueblos americanos (que empezaron a independizarse en la primera década del siglo XIX) y es utilizada por los pensadores de esta parte del planeta para tratar de comprender a la sociedad, al individuo y al mundo natural, comienza la vida peculiar de esta historia filosófica regional.

      Pero ¿qué sucede con el pensamiento de los pueblos originarios? ¿acaso no aportan también en el conocimiento de la filosofía latinoamericana? Ciertamente sí, pero en la medida en que han sido asimilados por pensadores o filósofos formados en la cultura occidental. De todas maneras, aquí tenemos cuestiones que deben ser constantemente reformuladas por la relevancia que puede tener en un afán de re-crear el pensamiento a partir de nuestras propias circunstancias.

   La historia de la filosofía latinoamericana revela una vida orgánica, que la asumimos no en un sentido meramente académico, sino estético.  Con ello, estamos invitando a través de su estudio a lograr el goce espiritual[1].

   La vida no es más que un sueño, la expresión de un fundamento que no puede ser alcanzado por el pensamiento, pero que en medio de un estado de alerta se revela, gracias a la intuición.  Desde el estado de alerta el pensamiento no es más que un entretenimiento, un juego, o si se quiere, un fenómeno estético. Y es desde esta perspectiva teórica (que de todas maneras puede ser contrastada a través de una investigación interior) que debe ser interpretado el subtítulo de la obra: "Ensayo sobre el pensamiento latinoamericano".

     La elaboración de la obra se ha basado en la revisión bibliográfica. En su primera parte se pretendió hacer el abordaje de algunos de los más destacados filósofos latinoamericanos, aludiendo a su nacionalidad, la corriente de ideas a la que pertenece, las obras principales y a algunas breves reflexiones sobre algunos de sus planteamientos. En la segunda parte, se ha pretendido seguir un esquema organicista, que divide el flujo de ideas en cuatro edades de desarrollo, buscando propiciar con ello una visión integrada que abra el camino para una experiencia estética

 

   Para terminar esta introducción queremos plantear lo siguiente. Consideramos que es controvertido hacer diferenciaciones entre la filosofía “en” Latinoamérica y la filosofía latinoamericana en cuanto tal. La filosofía desarrollada en Latinoamérica, no importa cual corriente, lleva necesariamente los condicionamientos que le otorgan la cultura y la sociedad del filósofo que la cultiva, por más que la corriente llevada adelante tenga orígenes europeos o norteamericanos. En tal sentido, las principales vertientes de la filosofía latinoamericana (americanista, historicista, liberacionista) no ensombrecen las posturas más asociadas al pensamiento europeo en general, que también fueron cultivadas de manera peculiar por los intelectuales latinoamericanos (por ejemplo el positivismo).

     La identidad es una construcción, por ello no podemos postular esencialidades cuando nos referimos a algo que sencillamente fue ensamblado. No hay una filosofía esencialmente latinoamericana, simplemente la construimos, y el presente ensayo simplemente muestra una construcción más.

 Enlace al libro completo:

https://drive.google.com/file/d/15HBbeAOIWFHLNAVb7ONMXmAIHlVWHiUK/view



[1] El goce espiritual se puede dar en cualquiera de las tres formas del cultivo del espíritu: el arte, la espiritualidad o la intelectualidad. En el presente ensayo de alguna manera conjugamos la primera y la tercera forma, aunque con el predominio de la intelectualidad, ya que apelamos a cadenas de pensamientos. Invocamos a una experiencia estética (conectada con lo artístico) ya que nos valemos de arquetipos o Ideas como objetos de nuestro conocimiento (por ejemplo las edades de la vida).