jueves, 16 de abril de 2026

A SESENTA AÑOS DE LA MUERTE DE NATALICIO GONZÁLEZ (1897-1966)

 

Fue un pensador, literato y político paraguayo. Puede ser catalogado como un pensador post novecentista, o de una manera más específica como integrante de la generación del cuarenta. Entre sus obras cabe citar: “Proceso y formación de la cultura paraguaya” (1938), “Ideología guaraní” (1958) o “El Estado servidor del hombre libre” (1960).

     Natalicio fue presidente de la república del Paraguay por un breve periodo (1948-1949).

    Para Efraím Cardozo, Natalicio “es el primero en esbozar una filosofía de la cultura paraguaya”[1] en su obra “Proceso y formación de la cultura paraguaya”.

   A través de su editorial Guarania aparece la primera edición en español del célebre tratado de historia de la filosofía de Theodor Gomperz, “Pensadores griegos”, con un prólogo de su autoría, que permanecerá incluso en las ediciones posteriores de la editorial Herder.

     En 1948 asumió la presidencia de la república luego de la revolución civil de 1947 y de un golpe de Estado perpetrado por los colorados en contra de Higinio Morínigo. Su presidencia no duró mucho, a los pocos meses, en enero de 1949, otro levantamiento militar le obligó a renunciar al cargo. La consigna era lograr la unidad del Partido Colorado, y al parecer, las posturas políticas de Natalicio, eran un obstáculo para ello.

El pensamiento de Natalicio

     Considerando planteamientos de Octavio Paz, la reacción del sentimiento a la razón, que en occidente significó el enfrentamiento entre el romanticismo y la ilustración, en Latinoamérica se dio en la forma de un cruce entre el modernismo literario y el positivismo. En Paraguay aparecieron escritores modernistas de la talla de Manuel Ortiz Guerrero o Eloy Fariña Núñez, a los que podríamos sumar al mismo Natalicio González. Pero Natalicio, al igual que Juan E. O´leary, se pasan ya al campo del nacionalismo, para llevar adelante esta reacción paraguaya del sentimiento, frente a la racionalidad liberal y positivista en ese momento hegemónica dentro de la élite cultural del país.  

     Natalicio fue uno de los autores del nuevo ideario del Partido Colorado en 1935, que hasta aquel entonces poseía una orientación liberal. El nuevo enfoque que González le dio a la doctrina colorada refleja una postura socialista (con tintes también fascistas) y anti-liberal[2].

     Natalicio recibió el influjo de autores románticos, especialmente alemanes y franceses. Plantea un enfoque organicista (o si se quiere naturalista), marcado por factores como tierra, raza e historia.

El Paraguay Eterno

      La idea de eternidad que utiliza Natalicio para calificar al Paraguay tiene que ver con la interpretación historicista que el romanticismo alemán hizo del platonismo, sin embargo, es necesario considerar que en el pensador paraguayo, como en la mayoría de los autores nacionalistas, se ha dado ya el paso de lo filosófico a lo ideológico, es decir, no se busca solamente comprender al mundo, más bien se podría decir, que a partir de esa comprensión, se plantea que es posible y deseable cambiar al mundo. Y en los nacionalistas, este cambio se hace planteando arquetipos considerados eternos, es decir, más allá del tiempo y del espacio. Una vez más, vemos aquí una de las trampas de la mente, la idea de que el pensamiento y la acción humana pueden dominar a aquello que se escapa de sus dominios, justamente por ello han surgido las formas culturales como la religión, la magia, el conocimiento cotidiano, la filosofía, la ciencia o lo más importante para entender a Natalicio, la ideología.

La crítica a Natalicio

       Dávalos y Livieres Banks en su trabajo “El problema de la historia del Paraguay” le reclaman no haber considerado el conflicto entre lo tradicional y lo moderno, presente dentro de la cultura paraguaya.

      Adriano Irala Burgos, de manera implícita, extiende su crítica al nacionalismo natalicista, por la creación de mitologías como el retorno a una edad de oro, el maniqueísmo político o como el héroe máximo[3].

(Extracto de "Robert León Helman. En pos del pensamiento inútil. Ensayo sobre la historia de las ideas en el Paraguay")

[1]  (Cardozo, 2007, pág. 364)

[2] (Rodriguez Alcalá, 2006, pág. 130)

[3] Comentario de Juan Andrés Cardozo al pie de la publicación en las redes sociales de la reseña de este autor: “Hay que reconocer el contexto intelectual de la época de Natalicio González. Formó parte de la generación que pretendía constituir, como Haya de la Torre en el Perú, Vasconcelos en México, Rodó en Uruguay, y más radicalmente Palacios en la Argentina, una ideología latinoamericana. Él fue un referente por el Paraguay. Todos fueron interdictos por el macartismo norteamericano que, con el fantasma del socialismo, impuso los regímenes militares en la región. Ya en México, Natalicio escribió un ensayo sobre Kant, con un lenguaje avanzadamente filosófico en que enfatizaba la necesidad de un giro de lo sentimental hacia lo racional en la visión del mundo. La oligarquía local lo repudia por su prédica del "pueblo al palacio". Emblema reducido por la literatura política como "populismo"” fb, 8/04/26.

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