lunes, 29 de marzo de 2021

A OCHENTA AÑOS DE LA MUERTE DE CECILIO BÁEZ (1862-1941)


     Fue un filósofo, sociólogo, historiador y periodista paraguayo. Es el principal exponente del pensamiento positivista y liberal en el Paraguay. Recibió influencias de los pensadores ilustrados, de Augusto Comte y Herbert Spencer. También la obra del argentino Domingo Faustino Sarmiento dejó influjos en sus ideas.

      Estudió en la Universidad Nacional de Asunción, obteniendo el título de doctor en Derecho y Ciencias Sociales.   

     La etiqueta de pensador novecentista (utilizada y popularizada por Raúl Amaral) a veces se hace un poco problemática en el caso de Báez, ya que su edad podría ser considerado antes un precursor de esta corriente cultural. 

a. Sus ideas

   Se destacó en la cátedra de Historia y Sociología de la carrera de Derecho de la Universidad Nacional. Escribió numerosos libros de Historia del Paraguay y también de Sociología (por ejemplo, sus “Principios de Sociología” de 1921). Báez, como Blas Garay, se hizo seguidor de la escuela metódica (o metódica-documental si se prefiere) en historia, que planteaba que era posible alcanzar la objetividad del conocimiento histórico.

      Entre las muchas ideas que propuso para interpretar a la sociedad y a la cultura paraguaya está la del aislamiento, tanto geográfico como intelectual.

 b. La edad media paraguaya    

     Otro planteamiento interesante es la calificación que hace al periodo de Francia y los López como “edad media paraguaya”, es decir, una especie de periodo oscurantista, pero en clave nacional. Este tipo de calificativos también revela su simpatía hacia el pensamiento ilustrado, que había planteado una oposición tenaz contra el pensamiento medieval.

c. El critinismo paraguayo

     Sostuvo que el paraguayo era un pueblo “cretinizado”, es decir “un ser sin voluntad ni discernimiento”, una apreciación que provocaría la airada reacción de Juan E. Oleary, y que comenzaría una disputa periodística que hasta hoy sigue captando la atención de los estudiosos de nuestra historia.

    Este estado de miseria tanto material como espiritual explicaba a su vez el atraso de la sociedad y la cultura paraguaya, en relación especialmente con sus vecinos argentinos y brasileros; un planteamiento que tendrá muchos adherentes en tiempos posteriores.

 (Extracto de “Robert León Helman. En pos del pensamiento inútil. Ensayo sobre la historia de las ideas en el Paraguay).

 

jueves, 18 de marzo de 2021

INTRODUCCIÓN A “SOBRE MÁQUINAS Y VIDA. ESCRITOS DISPERSOS 3”.

 

     Existe un pensar meditativo, el que te conecta con la misma Nada (esto, en medio de una experiencia estética radical), y también un pensar devoto que se asocia con el constante preguntar (como enseñó Heidegger), que es propio del conocimiento filosófico. Y este pensar se expresa de una manera muy peculiar en los escritos breves, que pueden conjugar intensidad y asombro frente a los interrogantes sobre el mundo, el individuo y la sociedad.

     Ciertamente, no es la primera vez que presentamos en esta forma nuestros trabajos, pues éste es ya el tercer libro de la serie que hemos denominado “Escritos dispersos”, en donde agrupamos breves reflexiones sobre la sociedad, el Paraguay, la Auto-ética, la Estética, la Filosofía y la naturaleza. Estos escritos dispersos tienen como precedente a la serie “Cosecha de pensamientos”, que son las raíces de todo lo que pensamos y escribimos. Y no sólo son raíces porque fueron los primeros escritos que realizamos, sino porque están cargados de intuiciones, que son resguardadas en esas especies de átomos de conocimiento y escritura. En tal sentido, la serie “escritos dispersos” también son y serán raíces de trabajos posteriores, ya caracterizados por un mayor aliento,  es decir,  por la sistematicidad y por el despliegue de las ideas.    

    El libro está organizado en tres temáticas fundamentales, que son también, para nosotros, las tres relaciones fundamentales del ser del hombre: con los demás, con la personalidad y con el mundo.

     EL libro no pretende establecer conclusiones incuestionables, sino alimentar y alentar a la aventura filosófica, que es literalmente interminable[1].

 



[1]     En un marco auto-biográfico estos escritos revelan una insistencia en autores de la teoría sociológica y el pensamiento social, una apuesta que se inició en los años 2013-2104, en lo que hace al pensamiento social y 2015-2016, en lo que hace a la teoría sociológica (cuando iniciamos los estudios de sociología). Los escritos agrupados aquí corresponden a los años 2019 y 2020, años en los la reflexión sobre los autores de la teoría sociológica encontraron una especie de síntesis y fusión con los autores de la historia de la filosofía.

 Índice:

Introducción……………………………………………………………….7

Primera Parte: Ser con los demás………………………………………..9

1.1. Sociedad y cultura……………………………………………………9

1.2. El Paraguay………………………………………………………….71

Segunda Parte: Ser con uno mismo………………………………..…..93

1.1. Auto-Ética……………………………………………………………94

1.2. Estética……………………………………………………………...104

1.3. Filosofía……………………………………………………………..110

Tercera parte: Ser con el mundo……………………………………...154

Apéndice: Micro-estudios……………………………………………..169


Enlace al libro completo:

 https://drive.google.com/file/d/1mIZeZa83i4S8guMiRR-d0xxo4X1PpaNp/view?usp=sharing

 

martes, 9 de marzo de 2021

INTRODUCCIÓN A “EL AUTO-ESTUDIO. ABRIENDO EL CAMINO PARA UN TRABAJO INTERIOR”


 

     Ya Sócrates hacia el siglo IV ac. había planteado el lema “conócete a ti mismo”, repitiendo lo escrito en el portal del templo de Apolo en Delfos. Y hoy, siglos después, aquellas inquietantes palabras continúan resonando en nuestras mentes y en nuestras sociedades. Pues ¿sabemos acaso quiénes somos? ¿De dónde venimos? ¿Y a dónde vamos? De estas tres preguntas, sin lugar a dudas la fundamental es la primera, pues sólo en el presente se manifiesta el Ser[1], y desde el cual solamente es posible direccionarnos creativamente ya sea hacia el pasado o el futuro. ¿Qué tiene que ver el Ser con la identidad? Nuestra identidad está enraizada en el Ser  y si perdemos la conciencia de ese enlace caemos en la ilusión, al concebir como real lo que es solamente manifestación de lo real (el Ser-Nada).

     Al comenzar el recorrido de este proceso (nos referimos al Auto-estudio) que constituye una de las partes fundamentales de lo que llamamos Auto-ética, nos fijaremos en algunas cuestiones propias de la vida humana que nos permitirán ubicarnos con más claridad de cara a lo que podemos denominar un Auto-trabajo. Este auto-estudio que propondremos a continuación podrá abrir nuestros horizontes mentales, de tal forma que podamos hacer una apuesta desde nuestras propias condiciones de existencia.

     Pero es necesario que uno no se empiece a inquietar por esto, pues en esta apuesta no importa tanto el resultado de ella sino el hecho mismo de jugar. El juego puede ser visto desde el pensamiento moderno como acto de dispersión, de entretenimiento o banalidad, pero es la clave para introducirnos de nuevo al flujo mismo de la totalidad cósmica.

 

   Para direccionar la vida primero hace falta reconocer un norte que sirva de guía en medio de los complejos espacios de la cotidianeidad. Este norte nos lo dan los valores[2], que no son absolutos y universales, sino que deben ser asumidos en forma particular por cada individuo-sujeto (o por cada grupo o cultura si se da el caso). Seguir estos valores es posible gracias a un constante examen de conciencia, que nos permite reafirmarlos y fortalecerlos en nuestro camino de vida.

     Entonces, el objetivo principal del Auto-estudio es establecer un marco de conocimientos que nos ayude a elegir unos valores que nos sirvan de orientación en la aventura de vida que llevamos adelante. Aquí estamos apelando entonces a un tipo de racionalidad, que podemos llamar prudencial, o si se prefiere, utilizando la terminología de Max Weber, estamos apelando a una racionalidad orientada a valores (aunque por supuesto, en una dimensión individual).

     El hombre es un “ser en relación” (con el mundo, con los demás y con la personalidad) y tales relaciones se despliegan en diversas situaciones de la vida; por ello también el hombre es un “ser en situación”. En medio de las situaciones de la vida existe el sufrimiento, que en algunas ocasiones peculiares a un límite tal que propicia el cuestionamiento de todas las luchas que se despliegan en la cotidianeidad. Cuando se llega a este punto el individuo se angustia, se asoma al abismo de la muerte, y entonces cuando puede brotar de lo más hondo de su ser los flujos del arte, de la espiritualidad o del pensamiento.

 

 



[1] A esto que llamamos Ser, desde otros contextos también podemos denominarlo Nada.

[2] Los valores son ideas o conceptos que expresan lo deseable o útil en la vida de un individuo o una sociedad; y se hacen concretos en las pautas de conducta de los individuos o en las leyes de una nación.

Enlace al ensayo completo:

https://drive.google.com/file/d/1KikB82UWcXioVJ4qnuE6_znecLehLr2N/view?usp=sharing